Mamoní
Qué gusto fue bajar el Río Mamoní ayer. Eramos un íntimo grupo de amigos pasándola bien al aire libre, flotando en un buen río. Joaquín ya lo había bajado una vez antes, y yo perdí la cuenta recientemente. Unas balsas de Aventuras Panamá nos alcanzaron cuando estábamos en nuestra parada de almuerzo. El agua estaba turbia de la reciente crecida del río, pero el nivel del agua estaba perfecto. Nos tocó un día ideal, con nubes tapando el sol para que no nos cocináramos en nuestros botes. Con tanta cosa encima a veces es difícil mantenerse fresco en un kayak. El flotador y la pollera de neopreno son excelentes aislantes que no permiten que el cuerpo se enfrie fácilmente durante una remada excitante. ...
