Los árboles que quiero trepar
[, entre ellos un espavé espectacular. Estoy comenzando a pensar en viajes cuyo destino es simplemente trepar un gran árbol. Esta es una excelente idea para un viaje corto. Ya podemos comenzar a ponerle nombres a los árboles cuando los trepamos por primera vez e ir armando nuestra lista de ascensos. Esto le agrega una dimensión nueva al tema y nos relaciona directamente con cada árbol, qué, después de todo, también es un ser vivo y merece tener un nombre. Especialmente los árboles más viejos que ya nos han visto pasar tantas veces merecen tener su propio nombre. Algunos pueden haber visto hasta a Morgan cuando vino a saquear Panamá. ...